Barcelona Dibuixa convertirá el sábado 17 y el domingo 18 de octubre numerosos espacios de Barcelona en lugares para crear. La 17.ª edición reúne 46 actividades, 48 artistas y 48 equipamientos, con propuestas que llevan el dibujo a la danza, la fotografía, la arquitectura, la naturaleza y la vida urbana. La programación es gratuita y está abierta a personas de todas las edades, también a quienes no dibujan habitualmente.

La variedad importa al planificar la visita. Un taller puede centrarse en construir una pieza colectiva con papel, otro en recorrer el barrio y otros en observar un edificio, un jardín o un objeto desde una perspectiva distinta. El programa se reparte por sedes de toda la ciudad, por lo que cada familia puede escoger el espacio y la actividad que mejor encajen con el tiempo disponible y la edad de quienes participan.

Del jardín de papel a una cartografía del barrio

El Museu Picasso propone dos formas diferentes de relacionar dibujo y entorno. En "Jardín flotante", la artista Marina Sáez plantea un taller de gran formato con témpera sólida y papel de seda. Las personas participantes construyen un jardín colgante colectivo en el que el tamaño, el color y la transparencia forman parte del resultado. La propuesta convierte una mesa de trabajo en una instalación compartida y permite acercarse al dibujo mediante materiales poco habituales.

Marco Noris firma "Dibujar caminando", que traslada el trazo del papel a los pasos y los recorridos por la ciudad. La actividad propone atender a la orientación, el tiempo compartido y el espacio urbano. Al final, las trayectorias de quienes participan forman una cartografía del barrio. Es una opción distinta para quienes prefieren moverse y observar antes que sentarse ante una hoja.

La programación también relaciona el dibujo con otras disciplinas. En el Centre de les Arts Lliures de la Fundació Joan Brossa, "Danses romàntiques - Antena fantasma", de Montdedutor, explora el vínculo entre dibujo y danza. En el Hivernacle del Museu de Ciències Naturals, Aleix Font Arroyo lleva la actividad a un entorno natural con "L'arbre que volia viure dins una parada d'autobús". Estas propuestas muestran que el festival no se limita a practicar técnicas de ilustración. También invita a observar cómo se mueve el cuerpo, qué formas aparecen en la ciudad y qué historias puede sugerir un lugar.

El arte urbano y la ilustración completan el recorrido por otras sedes. Sixe Paredes participa en el Museu d'Història de Catalunya, mientras que Rocío Quillahuaman lleva al Museu Etnològic i de Cultures del Món una propuesta que parte de la ilustración para representar a personas que viven en Barcelona. La ubicación modifica la experiencia: el contenido y el espacio elegido se relacionan, así que conocer la sede ayuda a decidir qué actividad apetece más.

Horarios y acceso según cada sede

El programa general del sábado 17 va de 16 a 20 h y el del domingo 18, de 10 a 14 h. Dentro de esa franja, cada actividad concreta puede tener condiciones propias. El Museu Nacional d'Art de Catalunya, por ejemplo, ofrece dos propuestas el domingo 18 entre las 10 y las 14 h, una en la Sala Oval y otra en el exterior del edificio. En la primera, el punto de encuentro y reparto de materiales está en las gradas. Para la segunda, la reunión es bajo las columnas del pórtico.

El MNAC confirma que sus dos talleres son gratuitos y no requieren inscripción. Ese dato sirve para organizar una visita, pero no debe extenderse automáticamente a todos los espacios del festival. Antes de salir, conviene consultar la ficha de la actividad elegida para confirmar su horario, punto de encuentro, aforo y si hace falta reservar. Las propuestas gratuitas pueden tener plazas limitadas o pautas de entrada distintas.

Para las familias, los talleres del Museu Picasso ofrecen una sesión centrada en materiales y otra ligada al paseo, mientras que el MNAC combina arquitectura interior y paisaje exterior. Si se prefiere una actividad relacionada con el movimiento, la Fundació Joan Brossa enlaza danza y dibujo. La selección permite pensar la visita según el ritmo de cada grupo: quedarse en un espacio, explorar el entorno o combinar varias actividades dentro de la jornada.

Barcelona Dibuixa propone un fin de semana para probar formas diferentes de mirar y dibujar. La cifra de 46 actividades hace posible elegir entre disciplinas y equipamientos, pero también aconseja revisar el programa de cada sede antes de desplazarse. Con la fecha, el horario y el acceso confirmados, las familias pueden escoger una propuesta concreta y llegar con una idea clara de cómo participar.