
La organización cifró en unas 2.500 personas la asistencia a la fiesta por los 125 años del parque de atracciones del Tibidabo, celebrada el lunes 12 de octubre. Una rúa llevó por el recinto a las marionetas del Marionetarium, las Mascotas, los personajes del Hotel 666 y el autómata de la Moños. La música, la animación y una tarta elaborada por Christian Escribà completaron la jornada.
La celebración reunió referencias a distintas épocas del parque y volvió a situar al Tibidabo en la vida de Barcelona. Para algunas familias, la visita forma parte de una memoria que pasa de abuelos a nietos. Al mismo tiempo, el recinto incorpora atracciones y servicios que buscan mantener el interés de nuevos visitantes. Esa convivencia entre recuerdos y cambios fue uno de los hilos de la conmemoración.
La fiesta se celebró después de un aplazamiento
La jornada central se había anunciado inicialmente para el domingo 4 de octubre. El programa incluía una caminata popular desde los Jardinets de Gràcia hasta la plaza del Doctor Andreu, con subida al parque en la Cuca de Llum. El 3 de octubre, ante la previsión de lluvias intensas, se suspendieron los actos previstos para ese domingo. La fiesta en el parque se celebró finalmente el lunes 12.
El cambio de fecha no altera la fecha histórica que sirve de referencia al aniversario. El 29 de octubre de 1901 se inauguró el Funicular del Tibidabo, una infraestructura que hizo más accesible la montaña y que se convirtió en parte de la experiencia de subir al parque. La fiesta ciudadana se celebró 17 días antes de esa fecha histórica.
Una rúa reunió personajes clásicos y actuales
El desfile combinó figuras asociadas a distintas partes de la oferta del parque. Participaron las marionetas del Marionetarium, las Mascotas, los huéspedes del Hotel 666 y el autómata de la Moños. La música y la animación acompañaron el recorrido, que terminó con una tarta de aniversario preparada por Christian Escribà. También hubo visitantes vestidos de época, un detalle que conectó la fiesta con los primeros años del parque sin convertirla en una recreación histórica completa.
Las atracciones históricas siguen siendo una parte visible de esa relación familiar. La noria, el carrusel y el Avió aparecen entre los elementos que los visitantes asocian con sus recuerdos del parque. En el acto, las intervenciones institucionales también pusieron el foco en la continuidad de ese vínculo. La segunda teniente de alcaldía, Maria Eugènia Gay, recordó la presencia del Tibidabo en la memoria de varias generaciones. Albert Batlle, tercer teniente de alcaldía, vinculó su continuidad a la adquisición municipal del parque en 2002.
Un aniversario ligado a la historia de Barcelona
El proyecto del Tibidabo nació a finales del siglo XIX, impulsado por el doctor Salvador Andreu i Grau. La iniciativa buscaba transformar la montaña en un espacio accesible para la ciudad y combinó urbanización, transporte y ocio. El funicular fue una pieza decisiva de esa conexión. Su inauguración en 1901 permitió llegar a la cima de forma organizada y convirtió el propio trayecto en parte de la visita.
Desde entonces, Barcelona ha cambiado y el parque también. Algunas atracciones conservan una presencia reconocible para los visitantes, mientras otras propuestas incorporan nuevas tecnologías. La historia del Tibidabo se entiende como una sucesión de cambios que mantuvieron la montaña conectada con la vida cotidiana de la ciudad.
El parque está gestionado por el Ayuntamiento de Barcelona a través de Barcelona de Serveis Municipals desde 2002. BSM cifra en 35 las atracciones actuales. La gestión municipal da al aniversario una dimensión cívica, además de su vertiente de ocio. En los discursos, la compra pública de 2002 apareció como un momento relevante para la continuidad del equipamiento.
Las novedades de 2026 amplían la visita
La temporada de aniversario añadió tres propuestas que ampliaron la visita en 2026. El 28 de febrero se inauguraron en el mirador del Área Panorámica las letras Barcelona y se estrenó Colors, una película de 12 minutos en 4D protagonizada por las mascotas del parque. En junio abrió Masia Tibidabo, un restaurante de cocina catalana en el edificio histórico de la Masia, con el chef Rafa Zafra al frente.
El recinto mantiene atracciones históricas junto a espectáculos y nuevas tecnologías. BSM cifra en 35 las atracciones del parque. El mirador, la película y el restaurante incorporan puntos de observación, ocio audiovisual y gastronomía a la visita de la montaña.
La rúa y la tarta concentraron la celebración del 12 de octubre. El funicular conecta el aniversario con el proyecto que permitió abrir la montaña a la ciudad hace 125 años. La efeméride exacta se cumple el 29 de octubre.