La Ronda de Dalt funcionará con dos carriles por sentido entre las salidas 5 y 6 desde el 3 hasta el 24 de agosto. La ocupación afecta al carril lento de ambas calzadas y forma parte de las obras de cobertura situadas entre el Institut Vall d'Hebron y la avenida de Vallcarca. El Ayuntamiento ha concentrado esta fase en agosto para mantener una zona estable de trabajo y reducir futuros cortes nocturnos.

Durante los primeros cuatro días coincidirán la reducción diurna y los cortes nocturnos que se aplicaban de domingo a jueves. Estos últimos terminan el 6 de agosto. Que finalicen no significa que la obra desaparezca: las instalaciones continuarán durante los meses siguientes y la circulación seguirá condicionada por un proyecto cuya finalización se prevé para finales de 2027.

Del techo a las instalaciones

La primera parte del verano se ha centrado en colocar piezas prefabricadas sobre la ronda. A comienzos de esta fase estaban instaladas 56 de las 101 prelosa que formarán el nuevo techo. El frente de trabajo pasa ahora al cableado, los sistemas de seguridad, la ventilación y el alumbrado del futuro túnel, tareas que requieren espacio junto a los carriles en servicio.

Mantener la ocupación durante tres semanas evita montar y desmontar cada noche parte de la obra. La ventaja operativa tiene una contrapartida para quienes circulan: menos capacidad en un tramo habitual de conexión entre distritos y accesos metropolitanos. La recomendación municipal es planificar los trayectos y atender la señalización, especialmente en horas de mayor demanda.

Un tramo cubierto de 340 metros

El proyecto añadirá 340 metros de cobertura a los 200 ya construidos entre el Mercat de la Vall d'Hebron y el instituto. Sobre la nueva estructura se proyecta un espacio ciudadano y verde destinado, sobre todo, a mejorar la relación entre Sant Genís dels Agudells y la Teixonera. La urbanización de esa superficie se define en un proyecto propio y no queda terminada automáticamente al colocar las piezas del techo.

Las obras comenzaron en junio de 2024 con el muro central que sostiene las prelosa y con dos salidas de emergencia por sentido. La parte estructural tiene una inversión prevista de unos doce millones de euros. La cobertura, las instalaciones y los acabados del túnel suman aproximadamente otros veinte millones. Son partidas diferenciadas; el coste definitivo deberá seguirse en la ejecución y liquidación de los contratos.

Qué cambia para cada desplazamiento

Entre el 3 y el 24, la referencia práctica son dos carriles en cada sentido entre las salidas 5 y 6. Del 3 al 6 pueden añadirse cierres nocturnos. A partir del día 25 está prevista la recuperación de los carriles lentos, aunque cualquier incidencia o ajuste se comunicará por los canales de movilidad. El calendario anunciado no autoriza a ignorar señales temporales ni garantiza el mismo tiempo de viaje de una jornada ordinaria.

La fase de agosto permite avanzar sin interrumpir completamente la ronda, pero exige compartir una infraestructura de alta capacidad con una obra compleja. El resultado urbano se verá cuando estén concluidos el túnel, sus sistemas y la superficie superior; durante estas semanas, el efecto inmediato es una reducción temporal de carriles.