El Mercado de la Boqueria iniciará después del verano las primeras actuaciones de una reforma integral superior a 12 millones de euros. Los estudios técnicos y arquitectónicos están terminados y el plan combina obras físicas, reordenación comercial y un nuevo reglamento interno para reforzar el suministro alimentario de proximidad sin borrar el carácter singular del recinto.

La primera etapa incluye mejorar la iluminación de la zona logística, proyectar y ejecutar la reforma de la isla central del pescado, crear nuevos baños públicos y abrir la planta baja del edificio de oficinas. Las intervenciones de mayor envergadura se distribuyen entre 2027 y 2029: sustitución de la cubierta de fibrocemento, consolidación de la estructura, renovación de instalaciones y reforma del acceso y la fachada de la plaza de la Gardunya.

Actividad durante las obras

El Instituto Municipal de Mercados prevé mantener la actividad comercial siempre que sea posible. Esa intención no elimina afectaciones puntuales, por lo que comerciantes y visitantes necesitarán información de fases, accesos y horarios. La secuencia permitirá abordar primero mejoras operativas mientras se redactan los proyectos constructivos más complejos.

La plaza de la Gardunya se trata como acceso natural para el vecindario del Raval. El objetivo declarado es que el mercado vuelva a funcionar claramente como lugar de compra cotidiana además de recibir visitas. La reforma no plantea expulsar a los operadores actuales: el acuerdo mantiene los sectores de oferta y los 1.493,69 metros lineales comerciales.

Un límite entre producto tradicional y elaborado

El reglamento acordado con la Asociación de Vendedores —con apoyo superior al 90 % de sus integrantes— fija como regla general un mínimo del 50 % de producto tradicional y un máximo del 50 % de elaborado. La ordenación prevista concreta un 53,73 % tradicional y un 46,27 % elaborado. Algunas especialidades podrán tener flexibilidad hasta el 60 % siempre que se conserve el equilibrio global.

También se establece un inventario de alimentos tradicionales de presencia obligatoria. En producto elaborado solo se admitirán los productos frescos pactados o preparaciones derivadas, presentadas a temperatura ambiente o en frío, cortadas o listas para consumir. La aprobación definitiva del reglamento se prevé en el pleno municipal a final de año; hasta entonces, su tramitación no debe presentarse como concluida.

Cómo evaluar la transformación

La cifra de inversión y el calendario explican la escala, pero el resultado tendrá que medirse en disponibilidad de producto fresco, diversidad de paradas, accesibilidad, seguridad de la cubierta y convivencia entre compra vecinal y gran afluencia. Conservar metros lineales no garantiza por sí solo precios, relevo comercial o uso cotidiano.

El mercado seguirá siendo un lugar turístico y un equipamiento alimentario. La reforma busca equilibrar ambas realidades mediante reglas comprobables, no escoger una sola. Durante tres años será esencial publicar cambios de acceso y obra con antelación, escuchar a vendedores y residentes y diferenciar cada proyecto aprobado de aquello que todavía esté en redacción. La retirada de fibrocemento requerirá además el protocolo especializado correspondiente y comunicación clara de sus fases. La seguridad será prioritaria.