
Barcelona Activa ha abierto «(Re)activa el teu futur», un programa para jóvenes con dificultades de acceso al empleo por falta de cualificación o certificado profesional. Se dirige prioritariamente a personas de 16 a 25 años y combina orientación, formación y mentoría para reconstruir un itinerario laboral.
La actividad comenzó en mayo y mantiene abierta la convocatoria con el objetivo de llegar a cien participantes. El número es una meta, no un balance alcanzado. La admisión debe confirmar edad, situación y encaje; estar sin empleo por sí solo no asegura plaza.
Cuatro sectores de formación
Los itinerarios se concentran en logística, comercio, restauración y administración, elegidos por su demanda profesional. La formación pretende aportar capacidades y certificación útiles, pero no garantiza un contrato al terminar. Cada ruta debe explicar duración, asistencia, prácticas y acreditación.
La orientación ayuda a identificar intereses y evitar que la persona se incorpore a un sector solo porque ofrece vacantes. El objetivo de empleabilidad necesita combinar demanda con condiciones dignas y un proyecto sostenible para el participante.
Más de cincuenta personas mentoras
Profesionales en activo de los sectores formativos y de salud, seguridad, tecnología, transporte o deporte participan como mentores. Comparten experiencias, expectativas y formas de moverse en el mercado. La mentoría complementa al personal de orientación y no sustituye formación reglada ni selección empresarial.
Una relación de acompañamiento debe tener objetivos, límites y protección de datos. La experiencia individual del mentor puede inspirar, pero no convertirse en regla universal. El programa ha de supervisar emparejamientos y ofrecer un canal si no funcionan.
Reconectar sin culpabilizar
Quedar fuera de estudios y empleo puede responder a economía familiar, cuidados, salud, fracaso escolar, discriminación o falta de oportunidades. El programa busca reconstruir confianza y cualificación sin presentar la situación como falta de voluntad individual.
El éxito no debe medirse solo por completar cursos. Importan certificaciones, continuidad educativa, contratos, duración y condiciones, además de bienestar y capacidad de elegir. Un empleo breve no siempre equivale a integración sostenida.
Cómo participar
Las personas interesadas deben acudir a los canales oficiales de Barcelona Activa y verificar que la convocatoria sigue abierta. No necesitan pagar a intermediarios. La información debe explicar documentación, accesibilidad, horarios y compatibilidad con otras obligaciones.
«(Re)activa» aporta una combinación concreta: cuatro itinerarios, más de cincuenta mentores y meta de cien jóvenes. El balance posterior deberá separar inscritos, participantes, finalización y resultados a seis o doce meses. Solo así se sabrá si la reconexión continúa después del último taller.
La asistencia puede requerir ayudas de transporte, horarios compatibles y acompañamiento social. Si esas barreras no se registran, los abandonos pueden interpretarse erróneamente como falta de interés. Las empresas que colaboren deberían conocer objetivos educativos y evitar usar la mentoría como selección encubierta. El programa tiene sentido cuando amplía opciones, permite volver a estudiar y acerca empleos con derechos, incluso si el resultado no es inmediato. Informar con claridad de plazas, calendario y criterios evitará generar expectativas que la primera edición no pueda atender. La evaluación deberá recoger también la voz joven.





