El Parc Natural i Reserva de la Biosfera del Montseny ha incorporado dos empresas a la Carta Europea de Turismo Sostenible (CETS) y ha renovado la acreditación de otras seis. El movimiento forma parte de una etapa iniciada tras actualizar en 2025 la estrategia y el plan de actuaciones del territorio.

Las nuevas adhesiones son el Alberg Sagrat Cor, en alojamiento, y Avui Sortim, dedicada a paseos guiados adaptados a personas con diferentes necesidades y capacidades. ADEMC, Aprèn, La Fonda Montseny, La Morera, EduCA Viladrau y La Calma-El Bellver renuevan por tercera vez una acreditación que mantienen desde 2014.

Qué acredita la carta

La CETS crea un marco de colaboración entre el parque, administraciones, empresas y entidades para hacer compatible la actividad turística con la conservación. No es una clasificación hotelera ni una garantía absoluta sobre cada servicio. La adhesión implica compromisos y mejoras que deben revisarse periódicamente.

La renovación de seis empresas muestra continuidad durante más de una década. Las dos incorporaciones amplían perfiles: un establecimiento de estancia y una propuesta de actividad adaptada. Para reservar o conocer accesibilidad concreta, hay que acudir a cada empresa; el reconocimiento general no describe horarios, precios o apoyos disponibles en una fecha determinada.

Un foro que cambia de sede

La nueva etapa se presentó en el Fòrum Permanent celebrado en el Alberg Sagrat Cor de Viladrau con una treintena de participantes públicos y privados. A partir de ahora, estos encuentros se desarrollarán en sedes de empresas CETS para dar a conocer su trabajo y acercar la gobernanza al territorio.

Las líneas de 2026 incluyen educación ambiental, voluntariado, una oferta para alumnado de secundaria, nuevos servicios interpretativos y proyectos como Sis Sentits y los 25 retos sostenibles. También se trabaja en la asociación de productores, un mapa de caminos para actividades organizadas y una herramienta de transparencia.

Conservar mientras se recibe público

El Montseny combina población, actividad económica, visitas y valores naturales sensibles. Una estrategia sostenible debe gestionar movilidad, aforo, agua, residuos, caminos y relación con productores locales. Acreditar empresas es una pieza; el resultado depende de cómo se aplican los compromisos y de la coordinación con el plan de protección.

El proyecto MACAO pretende ordenar caminos aptos para actividades organizadas. Disponer de un mapa no convierte cualquier ruta en autorizada ni elimina restricciones temporales. Organizadores y visitantes deben consultar normas, riesgo de incendio, meteorología y posibles cierres.

El balance del verano confirma ocho reconocimientos: dos altas y seis renovaciones. Su importancia está en vincular oferta privada y objetivos del parque, pero la calidad se tendrá que observar en acciones medibles. La Carta Europea proporciona método y seguimiento; no sustituye la responsabilidad de reservar con información actual y respetar un espacio protegido durante la visita. Los próximos foros podrán comprobar si la rotación de sedes amplía la participación y si los compromisos se traducen en menos presión sobre puntos saturados. Publicar objetivos, plazos e indicadores facilitará distinguir una acreditación activa de una simple etiqueta promocional. Esa transparencia beneficia tanto a residentes como a empresas y visitantes responsables.