
El servicio municipal EstarB ha registrado 16.165 atenciones a adolescentes y jóvenes entre octubre de 2025 y junio de 2026. La red ofrece una puerta común al apoyo emocional, funciona en 21 puntos y amplía la cobertura hasta los 25 años con atención psicológica todas las tardes de lunes a viernes.
Del total juvenil, 12.148 atenciones fueron grupales y 4.017 individuales. También se contabilizaron 2.154 intervenciones con familias —1.289 grupales y 865 individuales— y 447 con profesionales. Las cifras son contactos o atenciones y no equivalen necesariamente a personas únicas.
Una red que integra servicios anteriores
EstarB reúne y sustituye programas municipales previos como Aquí t'escoltem y Konsulta'm. La integración busca evitar puertas separadas y mejorar coordinación con la red de salud mental. El servicio puede orientar y acompañar, pero no reemplaza urgencias, diagnóstico clínico o tratamiento especializado cuando son necesarios.
La edad media de las personas jóvenes atendidas es de 17,7 años. El 63,4 % son chicas, el 31,1 % chicos y el 5,5 % personas no binarias. Estos datos ayudan a observar quién llega al recurso; no describen por sí solos la prevalencia de malestar en toda la juventud barcelonesa.
Más de medio millón de jóvenes en la ciudad
Barcelona cuenta con más de 525.000 personas de 12 a 35 años, cerca de un tercio de su población. La red Joves de Barcelona superó 210.000 usos durante el curso 2025-2026 en consultas sobre educación, salud, trabajo, vivienda, voluntariado y participación.
La amplitud de 12 a 35 años en la red general es distinta del límite de 25 para EstarB. Conviene elegir el servicio según edad y necesidad. Los canales municipales deben indicar punto, cita y modalidad sin obligar a la persona a conocer el organigrama.
Cuándo buscar ayuda urgente
El acompañamiento comunitario es útil para malestar, dudas y prevención. Si existe riesgo inmediato, una crisis grave o peligro para la propia persona o terceros, hay que utilizar emergencias y servicios sanitarios. Ninguna cifra de actividad garantiza atención instantánea en cualquier punto.
La confidencialidad y la explicación de límites son esenciales, especialmente con menores. Las familias pueden recibir apoyo, pero la voz y privacidad del adolescente deben tratarse conforme a edad, situación y normativa.
El balance muestra demanda y una actividad superior a los dispositivos anteriores, con unas 150 consultas mensuales adicionales. La siguiente evaluación debería incluir tiempos de espera, continuidad, derivaciones y valoración, además del número de contactos. EstarB ya ofrece escala y cobertura territorial; su calidad dependerá de que cada joven encuentre respuesta adecuada sin repetir su historia en múltiples puertas.
Separar intervención grupal e individual ayuda a interpretar recursos. Un taller preventivo puede llegar a muchas personas, mientras una consulta necesita más tiempo y seguimiento. Ninguna modalidad es superior por definición. Publicar cuántas personas vuelven, terminan un proceso o son derivadas permitiría conocer continuidad sin exponer historias clínicas. La coordinación debe ser fluida cuando una necesidad supera el ámbito comunitario, para que la puerta única no se convierta en otra lista de espera sin respuesta adecuada.





