
Barcelona abrió el 13 de octubre el registro de los Bonus Consum 2026. Cada bono descuenta 10 euros en una compra presencial de al menos 30 euros en un establecimiento adherido. Una persona puede conseguir hasta tres durante esta fase, pero el segundo y el tercero dependen de cuándo se utilice el primero, de dónde se hagan las dos primeras compras y del saldo disponible para cada nivel.
La diferencia entre tener un código y poder canjearlo importa. Descargar un bono no reserva el dinero de la campaña. Antes de comprar, conviene comprobar que el código sigue vigente y que el comercio aparece en el mapa municipal de participantes.
Quién puede pedirlos y qué cubre cada bono
Pueden registrarse las personas mayores de edad que residan en Barcelona. La inscripción pide declarar la residencia en la ciudad y el barrio donde se vive. La residencia se considera acreditada, salvo prueba en contra, cuando figura en el padrón municipal. La campaña se limita a Barcelona capital, así que vivir en otro municipio de la provincia no da acceso al programa.
Cada Bonus Consum tiene un valor de 10 euros y se aplica a una compra cuyo importe llegue a 30 euros antes del descuento. En una operación de 30 euros, por ejemplo, el código reduce el pago en 10 euros y la persona abona los 20 restantes si el comercio valida el canje. La etiqueta del precio no cambia: el bono aplica sus 10 euros de descuento al total de la compra cuando se valida.
La campaña distingue hasta tres operaciones por persona. En la fase de 2026, el máximo es de 30 euros de ahorro, repartidos en tres descuentos de 10 euros. No se entregan tres códigos a la vez. El primero se obtiene al completar el registro, mientras que los siguientes dependen de reglas adicionales y de la disponibilidad de fondos.
El bono es personal e intransferible. La condición importa al organizar la compra en familia: quien se registra como beneficiario debe utilizar su propio código y no puede cederlo a otra persona. El límite cuenta a cada persona que cumpla los requisitos y complete el alta, no al conjunto del hogar.
El segundo y el tercer bono tienen condiciones distintas
Para abrir la posibilidad del segundo bono, hay que gastar el primero antes de que transcurran 15 días desde su emisión. El código inicial tiene una validez propia de 30 días, pero ese plazo más largo no sustituye la condición de los 15 días para acceder al nivel siguiente. Si se deja pasar ese periodo, se pierde la opción de obtener el segundo y también el tercero. El primer bono puede seguir vigente hasta su fecha de caducidad, siempre que el saldo del programa permita canjearlo.
El segundo bono no aparece necesariamente en el momento de pagar la primera compra. Se habilitará cuando se agote el presupuesto destinado a los primeros bonos, y la web municipal comunicará su disponibilidad. Por eso, cumplir el plazo de 15 días es una condición necesaria, pero no garantiza que el segundo código vaya a emitirse de inmediato.
El tercer bono exige que las dos primeras compras se hayan hecho en comercios del barrio de residencia indicado durante el registro. El primer y el segundo código se pueden gastar en cualquier establecimiento adherido de la ciudad, pero quien quiera optar al tercero debe elegir locales de su propio barrio en ambas operaciones. La emisión de este último nivel también depende del saldo reservado para los segundos bonos: se podrá utilizar una vez agotado ese importe.
En la práctica, hay tres comprobaciones distintas: usar a tiempo el primer código, respetar el barrio en las dos compras si se busca el tercer nivel y consultar cuándo se abre cada nueva remesa. Ninguna de ellas convierte por sí sola un bono descargado en una cantidad garantizada. La campaña está condicionada al presupuesto y al saldo disponible en cada momento.
Registro, mapa de comercios y canje presencial
El alta se realiza desde la página municipal de Bonus Consum, que dirige a la plataforma de registro. Al inscribirse, la persona declara su residencia y el barrio correspondiente. El primer bono se entrega en formato digital y se puede guardar en Apple Wallet o Google Wallet. El código QR se presenta en el momento de la compra.
El canje es presencial. El comprador muestra el código al comercio adherido y el establecimiento valida la operación con la aplicación TPV del programa. No hace falta confundir esa herramienta con la cartera digital de quien compra: el usuario guarda y enseña el bono, mientras que el comercio escanea el QR y confirma el descuento. El descuento se refleja en el momento del pago, cuando el comercio valida el código.
La lista cambia a medida que se incorporan establecimientos. El Ayuntamiento ofrece un mapa de comercios adheridos, donde se pueden localizar los negocios participantes antes de desplazarse. Pueden participar comercios cotidianos de alimentación y otros productos, servicios de proximidad y puestos de los mercados municipales. No todos los negocios del barrio participan, aunque pertenezcan a un sector que puede adherirse.
Quedan excluidas varias actividades. Entre los ejemplos que señalan las condiciones del programa están la restauración, las franquicias, los locales abiertos las 24 horas, el fast food, los establecimientos de juego y azar, y la compra de tarjetas regalo. También se excluyen determinados productos, como tabaco y bebidas alcohólicas, y otras actividades especificadas en las bases. Ante una duda, el mapa y las condiciones municipales son la referencia para comprobar un caso concreto.
Cada empresa identificada por un mismo CIF puede canjear hasta 1.000 bonos sumando sus establecimientos, no 1.000 por sucursal. Antes de desplazarse, comprueba que el local aparece en el mapa y que puede validar el código en ese momento.
Caducidad, fecha de cierre y presupuesto disponible
Cada bono vence a los 30 días de su emisión. La fase de 2026 tiene como fecha límite el 31 de diciembre, pero puede terminar antes si se agota el importe asignado a cualquiera de sus niveles. La fecha individual que aparece en el vale y el saldo de la campaña son dos límites diferentes. Un código puede no haber llegado a su fecha de caducidad y, aun así, no ser utilizable si ya no queda saldo para cubrirlo.
La primera descarga tampoco asegura que los 10 euros estén reservados. Si se comunica que se ha agotado el presupuesto de una remesa, la fecha de caducidad escrita en el código no amplía el fondo disponible. Por ese motivo, descargar varios bonos o guardarlos en la cartera digital no permite dar por hecho que se podrán canjear más adelante.
Consulta la página municipal antes de salir: allí se anunciará la disponibilidad del segundo bono y se enlaza el mapa de participantes. El listado y el saldo pueden cambiar durante la campaña. Si el primer bono está próximo a cumplir 15 días, prioriza su canje en una compra que alcance el mínimo, en lugar de esperar a una compra de mayor importe que podría dejarte fuera de los siguientes niveles.
Está prevista una nueva fase en 2027, con una inscripción distinta y nuevos bonos sujetos a las condiciones que se establezcan para esa etapa. No es una extensión automática de los códigos de 2026. Para esta primera fase, la guía práctica es sencilla: declarar correctamente el barrio, utilizar el primer bono dentro de los 15 días si se quiere acceder a los siguientes, consultar el mapa y comprobar el saldo antes del canje.