La red de bibliobuses de la Diputación de Barcelona iniciará una renovación de vehículos, paradas y sistemas de préstamo mediante el proyecto Bibliobús+. La inversión total asciende a 3.433.000 euros y beneficiará, como mínimo, a 28 municipios de la provincia. En muchos de ellos, el vehículo constituye el único equipamiento cultural público que llega de manera periódica.

La financiación combina 1.373.200 euros del Fondo Europeo de Desarrollo Regional, equivalentes al 40 % del coste, y 2.059.800 euros aportados por la Diputación. La cifra cubre el conjunto del proyecto: flota, taquillas, equipamiento y mejoras de paradas. No supone la creación de nuevas líneas ni debe interpretarse como una cantidad repartida por igual entre cada localidad.

Cinco sustituciones y una transformación

La renovación afectará a seis vehículos de maneras distintas. Se sustituirán cinco unidades que han superado su vida útil: cuatro bibliobuses grandes de las líneas Cavall Bernat, Guilleries, Montnegre y Puigdon, y un vehículo ligero de la línea Serra del Cadí. El Bibliobús Pedraforca se transformará para funcionar con gas licuado del petróleo.

Cada unidad recorre de media unos 17.500 kilómetros al año. La institución espera que la nueva flota reduzca emisiones, ruido, consumo energético, averías y costes de mantenimiento. La experiencia del Bibliobús Montau, adaptado a GLP en 2020, sirve como referencia: los datos provinciales atribuyen a esa tecnología una reducción aproximada del 15 % en dióxido de carbono y de entre el 70 % y el 90 % en óxidos de nitrógeno frente al diésel.

Préstamo aunque el vehículo ya se haya marchado

Bibliobús+ instalará veinte taquillas conectadas al sistema de préstamo de la Xarxa de Biblioteques Municipals. Permitirán recoger reservas y devolver documentos fuera de la franja en la que pasa el vehículo. Los veinte municipios receptores se decidirán durante la fase técnica entre las localidades consideradas en riesgo de despoblación; por tanto, el anuncio todavía no adjudica una taquilla concreta a cada pueblo.

Cinco municipios recibirán además mejoras en sus paradas. Podrán incorporar marquesinas o sombra, bancos, carteleras y señalización para hacer más reconocible y cómoda la espera. La solución final se acordará con cada ayuntamiento, que deberá facilitar espacios y autorizaciones. No todas las paradas tendrán necesariamente los mismos elementos.

Una biblioteca móvil, no solo un reparto

Los nuevos vehículos incluirán mobiliario y tecnología para funcionar como bibliotecas completas. La continuidad del servicio es relevante en núcleos con población dispersa, donde desplazarse a una biblioteca fija puede requerir tiempo, vehículo propio o conexiones de transporte que no siempre existen. Las taquillas amplían la disponibilidad, pero no reemplazan la atención profesional, la selección de fondos ni las actividades que ofrece el bibliobús durante su visita.

El proyecto deberá medirse por la fiabilidad de los recorridos, el uso real de las taquillas y la accesibilidad de las nuevas paradas. Por ahora están confirmados el presupuesto, la cofinanciación, los seis vehículos afectados, veinte armarios y cinco mejoras de parada. Los calendarios y municipios concretos tendrán que publicarse conforme avance la implantación. Hasta entonces, ninguna localidad debe darse por seleccionada solo por formar parte de una de las líneas móviles.