
El FC Barcelona femenino perdió 2-1 ante la Real Sociedad en Zubieta el domingo 18 de octubre de 2026, en un partido de la séptima jornada que comenzó a las 12:00. Patri Guijarro adelantó a las azulgranas al inicio, pero Cecilia Marcos y Ainhoa Marín dieron la vuelta al marcador antes del descanso. El Barça llevó la iniciativa en la segunda parte y encerró por momentos a las locales, aunque no encontró el empate.
El gol temprano no aseguró el control del partido
El primer ataque del Barça terminó con un balón rechazado cerca de la frontal. Patri Guijarro lo cazó y conectó un disparo que abrió el marcador. La acción permitió al conjunto de Pere Romeu empezar por delante, pero el tanto no cambió el plan de la Real Sociedad. Las locales mantuvieron un bloque compacto y buscaron avanzar con pases directos cuando recuperaban la pelota. Para el Barcelona, el reto pasó pronto de proteger la ventaja a instalarse en campo rival sin dejar espacios a la espalda.
Cecilia Marcos tuvo que correr hacia ese espacio para recibir el envío largo que le permitió empatar. La jugada nació en una salida rápida de la Real y encontró a la atacante entre las defensoras azulgranas. Cecilia definió con la izquierda. Cata Coll llegó a tocar el balón, pero no pudo impedir el 1-1. El empate confirmó que la presión del Barça no estaba impidiendo que las locales superaran su primera línea y alcanzaran el área con pocos pases.
Nerea Eizagirre participó en las dos acciones decisivas
La segunda llegada decisiva volvió a empezar con Nerea Eizagirre. La capitana realista condujo la transición y dejó a Ainhoa Marín con espacio para atacar la espalda de Renee van Asten. Marín superó a Cata Coll con un toque y marcó a puerta vacía. El gol, en el tiempo añadido de la primera mitad, dio a la Real una ventaja que reflejaba mejor su capacidad para convertir las recuperaciones en ocasiones claras.
La actuación de Nerea unió ambos tantos y ofreció una pista concreta sobre el encuentro. La Real no necesitó sostener ataques largos para inquietar al Barça. Le bastó con aprovechar la distancia entre el centro del campo azulgrana y sus centrales, y con acelerar cuando Cecilia o Ainhoa tenían espacio. Esa secuencia puso a prueba la coordinación defensiva del Barcelona, que tuvo que replegarse mientras sus atacantes todavía buscaban posiciones de remate.
El Barça apretó tras el descanso, pero no igualó
Pere Romeu movió el banquillo para renovar la banda derecha y sumar recursos en el centro del campo y el ataque. Entraron Aïcha Camara, Sydney Schertenleib y Kerolin. Con los cambios, el Barcelona sostuvo más tiempo el juego en campo de la Real y buscó remates desde posiciones cercanas. Las donostiarras defendieron la ventaja y esperaron oportunidades para correr. Cecilia también probó desde fuera, en una de las acciones que obligó a Cata Coll a intervenir.
Patri Guijarro tuvo una ocasión clara a la salida de un córner, pero Alazne Estensoro desvió el balón con una parada decisiva. El empuje azulgrana no se transformó en gol. La Real defendió los centros y los disparos que pudo, con Estensoro como última respuesta, después de haber llegado al descanso con una ventaja construida en transiciones.
La revisión en vídeo anuló el posible penalti
El partido aún tuvo una opción para el Barcelona en el tramo final. La árbitra señaló penalti tras una acción sobre Esmee Brugts, pero consultó la revisión en vídeo y anuló la decisión inicial. El marcador no se movió y el Barça tuvo que buscar otra vía para acercarse al área. La Real protegió su ventaja y evitó el lanzamiento desde los once metros.
En la última acción, Ewa Pajor estuvo cerca del empate, pero su remate se marchó fuera. La Real llegó al final sin encajar en la segunda mitad.
Una derrota con precedente en Zubieta
El 2-1 fue la primera derrota liguera del Barcelona en la temporada 2026-2027 y puso fin al pleno de victorias que el equipo había conservado hasta la séptima jornada. La Real repitió la victoria que ya había conseguido frente al Barça en Zubieta durante la campaña anterior.
La lectura táctica más concreta está en el control del espacio. El Barcelona llevó el juego hacia el área local tras el descanso, pero la Real encontró la espalda de la defensa en sus mejores ataques y obligó a las centrales azulgranas a correr hacia su portería. Para el Barça, el ajuste pasa por equilibrar sus avances ante rivales que atacan rápido después de una recuperación.