La Xarxa d'Economia Solidària de Catalunya (XES) suspendió toda la programación prevista para el domingo 18 de octubre de 2026 en el Parc de l'Estació del Nord de Barcelona. La decisión dejó sin celebrar la jornada final del Festival FESC, que reunía un mercado de economía solidaria, puestos de comida, talleres y conversaciones sobre vivienda y antifascismo. La organización comunicó la cancelación el sábado 17 de octubre de 2026, antes de abrir las actividades del día siguiente.

El aviso canceló la jornada completa

La XES atribuyó la decisión a una alerta meteorológica oficial por riesgo de lluvias intensas e inundaciones. En su comunicado explicó que los riesgos asociados a la movilidad y la seguridad de las personas motivaban la suspensión. El anuncio se refería a todas las actividades previstas para el domingo 18 de octubre de 2026 en el recinto, no solo a una sesión o a un tramo horario.

La comunicación pidió disculpas por las molestias y remitió a la web del festival y a los canales de la XES para seguir cualquier novedad. No anunció una fecha alternativa. Las personas que pensaban acudir a las actividades del domingo 18 de octubre de 2026 tenían, por tanto, que contar con la cancelación completa y consultar la información oficial antes de desplazarse.

Un programa con mercado, talleres y cultura

El calendario del domingo 18 de octubre de 2026 reservaba una parte del día a espacios abiertos durante toda la jornada: un mercado de productos de la economía solidaria, un punto informativo sobre consumo y antifascismo, restauración y varias exposiciones sobre cuidados. También figuraban la Caixa de resistència y propuestas de juego como Fatxa Invaders, Social Fantasy y el pasaporte de l'escamot rebel. Con el cierre de todo el programa, esos espacios tampoco abrieron en la fecha prevista.

El programa matinal del 18 de octubre de 2026 reunía actividades prácticas para públicos distintos. El programa incluía un taller de llaveros de macramé, otro de chocolate social y un taller de circo. También se habían anunciado la creación de banderas sin fronteras, un intercambio de ropa y dos actividades para transformar materiales cotidianos, con furoshiki y un brik convertido en monedero. La variedad mostraba cómo la feria combinaba ocio, reutilización, aprendizaje y debate en un mismo espacio.

El cartel previsto para la tarde incluía el espectáculo Circ Popular Climàtic a las 14.00 y un concierto de cierre con Fades a las 15.00. Entre las propuestas matinales estaban la actuación de magia de Gneis, la música de Masta Quba y una presentación de proyectos jóvenes vinculados a la economía social y solidaria. El programa detallaba así una jornada que iba más allá de los puestos de venta, aunque ninguna de esas actividades pudo desarrollarse el domingo 18 de octubre de 2026.

Dos conversaciones conectaban vivienda y antifascismo

La programación también reservaba un espacio para explicar el modelo de vivienda cooperativa en cesión de uso. La sesión, prevista a las 11.00, debía abordar las dificultades de acceso a la vivienda, experiencias de Barcelona y Catalunya y las fases para poner en marcha un proyecto. La organizaban Coòpolis y Sostre Cívic, dos entidades que trabajan en el ámbito cooperativo. La ficha invitaba a inscribirse previamente, pero la suspensión dejó sin efecto la convocatoria de ese domingo.

A las 12.30 estaba prevista la conversación Habitatge, turisme i antifeixisme, con Carlos, del perfil Calva Tatuada, Carla Izcara, de Alba Sud, y Glòria Rubio, de La Dinamo. Marc Sureda, de Arquitectura de Contacte, iba a moderar el encuentro. La franja matinal incluía además Resistència cultural i antifeixisme, una conversación con Nando Cruz, Edna Rojas, de la Coordinadora d'Entitats pel Teatre Arnau, y Hache Retamar, de La Pibas Producen, moderada por la gestora cultural Laura Arau. Las tres actividades situaban cuestiones concretas de vivienda y cultura dentro del eje general del festival.

La economía solidaria como experiencia cotidiana

El antifascismo era el hilo conductor de la edición de 2026. En la presentación difundida en septiembre, la XES lo vinculó a la solidaridad, el apoyo mutuo, la diversidad, los derechos sociales, la cultura y la capacidad de organizarse en comunidad. El enfoque no se limitaba a las conversaciones. El programa lo trasladaba a talleres, juegos, consumo, cuidados, música, gastronomía y artes escénicas, con actividades pensadas para públicos familiares, jóvenes y adultos.

Ese planteamiento buscaba mostrar la economía social y solidaria a personas que quizá no participan habitualmente en sus entidades. Un mercado, una actividad de reutilización o una sesión para conocer la vivienda cooperativa ofrecían distintas puertas de entrada a esa idea. La XES había explicado en julio que el festival se construía a partir de propuestas de entidades y colectivos, y que servía para dar a conocer su trabajo y crear vínculos entre iniciativas.

La edición de 2026 era la tercera del festival. En la convocatoria de julio, la organización cifró en 8.000 personas la asistencia de la edición anterior. Ese dato situaba el encuentro entre las actividades de Barcelona con una dimensión pública amplia, además de su papel como espacio de relación para las organizaciones participantes. La suspensión impidió que la programación del domingo completara el recorrido previsto para ese fin de semana.