Pimec Comerç ha pedido un plan extraordinario de ayudas para los establecimientos dañados o saqueados en el centro de Barcelona durante los disturbios del sábado 24 de octubre. La patronal propone subvenciones directas para reparar locales, compensaciones por los días de cierre forzoso, bonificaciones o devoluciones de tasas municipales y una oficina que coordine los trámites con aseguradoras y administraciones. La petición, difundida el lunes 26 de octubre, no equivale a una convocatoria pública: describe medidas que la entidad reclama, no ayudas aprobadas ni un procedimiento al que los negocios puedan inscribirse.

La diferencia importa a quienes tienen que decidir si reparan ya un escaparate, cómo documentan pérdidas o a quién dirigir una solicitud. Pimec pide una reunión urgente con el Ayuntamiento y representantes del sector asegurador para acordar plazos, criterios y presupuesto. El alcalde Jaume Collboni, en una entrevista emitida el 26 de octubre, cifró en 36.000 euros la primera valoración del mobiliario urbano dañado y dijo que el consistorio buscará reclamar esos costes a las personas responsables identificadas. La cifra municipal se refiere a bienes públicos y no mide el coste de los daños privados en tiendas ni las pérdidas de actividad que Pimec quiere cubrir.

Qué medidas plantea Pimec Comerç

La organización sectorial propone tres vías económicas. La primera son ayudas directas de emergencia para reparar los daños materiales. La segunda es compensar las jornadas en las que un establecimiento no pudo abrir o tuvo que interrumpir su actividad. La tercera consiste en bonificar o devolver tasas municipales vinculadas a servicios o actividades que el negocio no pudo utilizar durante el cierre.

Pimec también plantea una oficina única para atender a los comercios afectados. La idea es que sirva para ordenar gestiones que pueden depender de varios interlocutores: documentación para el seguro, denuncias, informes periciales y solicitudes de ayuda. La propuesta aún no concreta quién gestionaría ese punto, qué documentos se exigirían, qué gastos serían subvencionables ni cuánto correspondería a cada establecimiento. Esos detalles tendrían que quedar definidos si las administraciones aceptan las medidas y publican un programa.

La patronal solicita que el Ayuntamiento convoque una reunión con el sector comercial y las aseguradoras. El objetivo que expone es acordar criterios transparentes, plazos y una dotación económica suficiente. La petición busca acelerar la respuesta porque algunos comercios afrontan reparaciones y días sin ingresos, pero no fija una fecha límite ni afirma que la reunión ya se haya celebrado. Collboni había señalado que tenía previsto reunirse el 26 de octubre con representantes del comercio, mientras que Pimec ha formulado su propia petición de encuentro y apoyo.

Los daños públicos y los privados se cuentan por separado

El primer balance municipal sitúa en unos 36.000 euros el valor del mobiliario urbano dañado. El Ayuntamiento informó además de que 31 contenedores fueron quemados y ya habían sido repuestos, mientras que retiró preventivamente otros 106 de las zonas donde podían sufrir daños. Estas cifras describen las medidas y desperfectos del espacio público. No deben sumarse a las reparaciones de escaparates, mercancía sustraída o interrupciones de actividad de los establecimientos.

Los Mossos comunicaron 23 comercios vandalizados o saqueados en el balance de los disturbios. Es un recuento de locales afectados, no una valoración económica completa de los daños privados. La magnitud económica de los daños privados aún no cuenta con una cifra agregada pública. Por tanto, los 36.000 euros no son el coste total del episodio, y tampoco permiten calcular cuánto necesitaría cada tienda.

El dato policial de 128 personas detenidas, 72 de ellas menores y 56 adultas, da una dimensión del dispositivo judicial y de seguridad, pero no atribuye por sí solo daños concretos a cada persona detenida. La investigación debe determinar la participación individual. Pimec pide apoyo a los comercios que sufrieron daños, sin presentar como probada la responsabilidad de una persona específica ni convertir las detenciones en condenas.

Qué se sabe de la respuesta municipal

Collboni afirmó el 26 de octubre que la ciudad reclamará patrimonialmente el coste del mobiliario público a quienes sean identificados como responsables. La declaración expresa la posición del alcalde sobre los bienes municipales. No establece por sí misma cómo se resolverán las reclamaciones privadas de los comerciantes ni garantiza una ayuda directa para cubrirlas. El Ayuntamiento había expresado que respaldaría a los negocios en reclamaciones patrimoniales y estudiaría ayudas económicas si fuera necesario. La Administración todavía no había concretado el alcance, los requisitos ni el calendario de esa posible asistencia.

Pimec reclama medidas que vayan más allá de la reparación física de los locales. La patronal menciona las pérdidas durante los cierres forzosos, que pueden continuar después de reponer cristales o reforzar una persiana. También pide un sistema de atención que reúna trámites de seguros, denuncias y ayudas, para que cada negocio no tenga que reconstruir por separado qué entidad recibe cada documento. Es una propuesta de coordinación, no una ventanilla ya disponible.

La solicitud se suma a otras demandas del comercio del centro. Barcelona Oberta ha pedido un canal directo de información entre los establecimientos y los Mossos ante futuras convocatorias, y el Gremi de Restauració ha reclamado que la Administración defienda también los bienes privados afectados. Son posiciones de entidades diferentes. Pimec, en su comunicado, centra su petición en un paquete económico, el contacto con el Ayuntamiento y las aseguradoras, y medidas de prevención.

Qué pueden hacer los establecimientos afectados

A 26 de octubre no hay un formulario de solicitud abierto ni un importe máximo anunciado, por lo que un comercio no puede dar por concedida una compensación a partir de la petición patronal. Conviene distinguir el daño directo del periodo sin actividad y conservar por separado la documentación de cada concepto. Las reclamaciones de seguro, las denuncias y una eventual solicitud municipal pueden requerir trámites distintos.

La próxima información útil para los afectados sería el resultado de la reunión entre el Ayuntamiento y el sector, si llega a celebrarse, junto con una decisión sobre ayudas y sus condiciones. También falta una valoración económica de los perjuicios sufridos por los locales. Hasta que se publiquen esos datos, la petición de Pimec identifica qué gastos considera prioritarios, pero no permite calcular cuándo recibiría apoyo un negocio ni en qué cuantía.

La reclamación reúne reparación, compensación por cierres y coordinación administrativa. Para que se traduzca en apoyo concreto, las administraciones tendrán que fijar criterios, plazos y un canal oficial de solicitud.