
El Ayuntamiento de Barcelona activó un dispositivo extraordinario para atender a personas sin hogar durante las lluvias intensas de principios de octubre. Entre el 3 y el 9 de octubre, el alojamiento de emergencia del pasaje de Dos de Maig registró 360 pernoctaciones. La apertura, prevista inicialmente para dos noches, se amplió a cuatro. La comparecencia de la teniente de alcaldía Raquel Gil se celebró el martes 20 de octubre, a petición de ERC, en la Comisión de Derechos Sociales, Cultura y Deportes. El orden del día la centró en la atención a las personas sin hogar durante las lluvias torrenciales y las alertas de la primera quincena, además de los cambios previstos en el sistema. En esa sesión, el balance municipal cifró en casi 200 las personas que pasaron por alojamientos de emergencia durante esos episodios.
Las dos cifras describen medidas distintas. Una pernoctación cuenta una noche de estancia, no a una persona diferente. Por eso, las 360 noches no equivalen a 360 usuarios. El dato de casi 200 personas indica cuántas fueron alojadas durante el dispositivo, aunque no permite saber cuántas noches pasó cada una en el recurso. Mantener separadas ambas magnitudes ayuda a entender el alcance inmediato de la respuesta sin convertir un balance operativo en un censo de personas sin hogar.
Dos de Maig abrió cuatro noches por la lluvia
El equipamiento del pasaje de Dos de Maig es un recurso de emergencia que el Ayuntamiento activa en situaciones concretas. Según el balance presentado en la comisión, el episodio de lluvias prolongó dos noches la apertura inicialmente prevista y concentró allí las 360 pernoctaciones. La ciudad ya había recurrido a este espacio durante el verano por el calor y suele abrirlo en invierno dentro de la operación contra el frío. La activación por lluvia amplió esos usos a otro tipo de emergencia.
La intervención no se limitó a disponer de camas. Los equipos de calle buscaron y contactaron con personas usuarias, incluidas llamadas telefónicas. Los centros de día flexibilizaron sus horarios y facilitaron espacios para descansar, ducharse o cambiarse de ropa. En las estaciones de Sants y de França también se ofreció avituallamiento a personas afectadas por inundaciones y desalojos. Estas actuaciones respondieron a necesidades diferentes, desde pasar la noche a cubrir desplazamientos y atención básica durante la emergencia.
Cuando la ropa, las mantas o los documentos se mojan, desplazarse con las pertenencias se vuelve más difícil. También puede costar mantener seco y cargado el móvil que permite consultar horarios o localizar recursos. La atención nocturna resulta decisiva para evitar que alguien pase la noche al raso, mientras que el acceso diurno a duchas, descanso y ropa seca ayuda a afrontar las horas entre una apertura y otra. La respuesta municipal combinó esas dos partes, aunque las fuentes disponibles no detallan cuántas personas usaron cada servicio ni durante cuánto tiempo.
Debate sobre más puntos de atención
Una cifra de una semana no mide toda la necesidad
Como referencia de escala, el último recuento nocturno de Arrels Fundació localizó a 1.982 personas durmiendo al raso en Barcelona la noche del 3 de diciembre de 2025. Más de 600 voluntarios recorrieron los barrios durante cuatro horas. La entidad advirtió que el resultado era una cifra mínima, porque no llegó a todas las zonas, y explicó que dejó fuera a 100 personas que ya estaban alojadas en el dispositivo municipal de invierno esa noche.
Ese recuento no puede compararse directamente con las casi 200 personas atendidas en octubre de 2026. Arrels hizo una observación en una noche concreta y las cifras de la lluvia cubren varios días y alojamientos de emergencia. Tampoco las 360 pernoctaciones se suman a ninguno de los dos recuentos. Una cifra estima cuántas personas fueron localizadas al raso en una noche, otra cuántas personas utilizaron recursos durante el temporal y la tercera cuenta noches de alojamiento.
El balance de octubre confirma que Barcelona abrió plazas adicionales, desplegó equipos de calle y adaptó parte de los servicios diurnos mientras duraron las lluvias. La evaluación de ese dispositivo depende de más que la ocupación nocturna: también requiere saber si la información llega a las personas que la necesitan, si los puntos son accesibles y qué apoyos quedan disponibles entre episodios. Las 360 pernoctaciones miden el uso de una respuesta de emergencia, no la cobertura estable de la ciudad.
Fuentes
- Ajuntament de Barcelona, sesión de la Comisión de Derechos Sociales del 20 de octubre de 2026
- Ajuntament de Barcelona, orden del día de la Comisión de Derechos Sociales del 20 de octubre de 2026
- betevé, balance del dispositivo municipal de octubre
- EL PAÍS, respuesta municipal durante las lluvias
- Arrels Fundació, recuento de personas que duermen en la calle en Barcelona