
Atles Fenosa ya puede visitarse el viernes 30 de octubre de 2026 en el aparador del Palau Robert, en el paseo de Gràcia. El periodo de apertura al público va del 14 de octubre al 8 de diciembre. La inauguración con invitación se programó para el 7 de octubre.
La propuesta sirve para mirar la ciudad a través de los lugares que marcaron una vida artística. En vez de presentar solo una sucesión de esculturas, relaciona espacios barceloneses con la formación de Fenosa, sus idas y vueltas entre Cataluña y Francia, el compromiso durante la Guerra Civil y el reconocimiento posterior. Para quien pase por el Eixample, es una visita gratuita que se puede combinar con un recorrido por el paseo de Gràcia.
Cuatro etapas para leer la trayectoria de Fenosa
El recorrido comienza con el nacimiento y la formación del escultor, entre 1899 y 1919. La exposición relaciona esa etapa con la casa donde nació, cerca de la Sagrada Família, los centros donde estudió y otros lugares de la ciudad vinculados a su familia. Aparecen la Escola Horaciana, que trabajó con el método Montessori, la Escola d'Arts i Oficis, espacios de actividad sindical y el restaurante vegetariano de su padre en la Rambla.
Ese primer tramo sitúa la creación artística dentro de una Barcelona que también estaba cambiando sus ideas sobre educación, cultura y vida social. En 1920, Fenosa desertó del servicio militar y se exilió en Francia junto a su hermano. La salida de la ciudad no cierra el relato, sino que marca una nueva etapa en el recorrido vital que plantea la muestra.
El segundo ámbito aborda su regreso a Cataluña entre 1929 y 1936. La Sala Parés ocupa un lugar destacado porque fue la primera galería barcelonesa donde expuso sus esculturas. También se reúnen casas donde vivió, espacios de trabajo y escenarios de una vida cultural que coincidió con la llegada de la República. Así, el visitante puede seguir cómo la trayectoria de un escultor se cruza con las instituciones y los ambientes artísticos de su tiempo.
El tercer bloque se centra en la Guerra Civil. Fenosa participó en acciones para proteger el patrimonio artístico amenazado por el conflicto. El itinerario incorpora, entre otros lugares, la sede del Sindicat d'Artistes y las iglesias de Santa Anna y Santa Maria del Pi. En 1939 volvió a exiliarse en Francia. La exposición vincula esos espacios con una biografía marcada por decisiones políticas y por la defensa de obras y edificios en una ciudad en guerra.
La última etapa recoge el reconocimiento que Barcelona otorgó a Fenosa y la presencia de sus obras en el espacio público. La Generalitat le concedió su Medalla de Oro en 1982 y la ciudad hizo lo mismo en 1987. La muestra no se limita a enumerar esos reconocimientos, pues los conecta con la relación del artista con Barcelona y con la recepción de su obra a lo largo de los años.
Esculturas y una pieza que se ve por primera vez en Barcelona
Además del recorrido biográfico, Atles Fenosa reúne piezas que permiten acercarse a su trabajo. Se exponen dos esculturas de la serie Metamorfosi, fechadas en 1963 y 1964, y una maqueta del monumento dedicado a Pau Casals en el Turó Park. También se muestra un busto de Fenosa realizado por Vivette Monod.
El retrato de bronce se presenta por primera vez en Barcelona. La Association des Amis d'Apel·les Fenosa de París lo donó a la ciudad. La presencia de estas piezas permite pasar de los lugares de la biografía a la materia escultórica y observar cómo la exposición enlaza el mapa urbano con los objetos.
La muestra está comisariada por Nekane Aramburu, gestora cultural y directora de la Fundació Apel·les Fenosa. El enfoque invita a reconocer puntos de Barcelona que suelen aparecer en la vida cotidiana con otra función: una escuela, una galería, una iglesia o un parque pueden ayudar a explicar la formación, el trabajo y la memoria pública de un artista. No hace falta conocer de antemano toda su obra para seguir ese hilo, porque la ciudad organiza el relato.
Horario y acceso el viernes 30 de octubre
El Palau Robert está en Passeig de Gràcia, 107, en la Dreta de l'Eixample. La exposición se encuentra en el aparador y la entrada es gratuita. El horario de visitas es de lunes a sábado, de 9.00 a 19.30, y los domingos y festivos, de 9.00 a 14.30. El edificio abre hasta las 20.00 de lunes a sábado, así que para ver la muestra conviene tomar como referencia el cierre más temprano, a las 19.30. El viernes 30 de octubre, la visita se puede hacer dentro de esa franja.
La visita puede encajar como una parada breve durante un paseo por la zona o como punto de partida para buscar algunos de los lugares que aparecen en el recorrido. Los grupos de más de diez personas, las escuelas y las entidades deben concertar la visita con antelación por motivos de aforo.
La exposición permanecerá hasta el 8 de diciembre. Quien prefiera conocerla con una actividad guiada tiene dos fechas futuras anunciadas por el Palau Robert. El jueves 5 de noviembre a las 19 horas, el artista Marcel·lí Antúnez Roca realizará una activación de la muestra en el jardín. El miércoles 2 de diciembre a las 18 horas, Nekane Aramburu guiará una visita desde la entrada del Palau.
Ambas actividades son gratuitas y requieren inscripción previa. Las plazas y las condiciones prácticas pueden cambiar, así que conviene consultar esa ficha antes de desplazarse para participar. Para quien solo quiera ver la exposición, el viernes 30 ofrece acceso durante el horario ordinario, sin coste y en pleno centro de Barcelona.