La estación de Verdaguer de la línea 4 de metro tiene prevista su reapertura el 31 de agosto a las 5.00 horas, coincidiendo con el inicio del servicio. También se anuncia la recuperación del pasillo interior de enlace con la L5, cerrado por obras desde octubre de 2025. La información procede del calendario oficial y debe confirmarse en los canales de TMB antes del viaje.

Durante las ocho semanas de cierre, los trenes de la L4 continuaron circulando, pero pasaban por Verdaguer sin detenerse. La intervención recreció andenes, amplió escaleras fijas y modificó el forjado del vestíbulo. En el enlace se eliminaron escaleras y se sustituyeron por rampas para evitar que el transbordo tenga que hacerse por la calle.

Reapertura no significa final de obra

Seguirán los trabajos de obra civil para construir los pozos de nuevos ascensores y escaleras mecánicas entre el vestíbulo y los andenes de la L4. Forman parte de la primera fase de adaptación del intercambiador, ejecutada por el Departamento de Territorio, Vivienda y Transición Ecológica de la Generalitat con una inversión de 8,6 millones de euros.

La distinción es práctica: estación y pasillo pueden recuperar el servicio mientras otras zonas permanecen acotadas. Señalización, recorridos o anchuras pueden variar. Personas con movilidad reducida deben comprobar qué itinerarios son operativos, porque el objetivo final de accesibilidad no equivale a una adaptación completa en la primera mañana.

Un intercambio con miles de usos diarios

Verdaguer registra una media de 6.500 validaciones diarias en julio y 4.800 en agosto. Las cifras reflejan entradas validadas en la estación, no todos los transbordos entre líneas. Recuperar el corredor interior reduce el rodeo exterior y devuelve una conexión importante entre los ejes de la L4 y la L5.

Quien viaje a primera hora debe dejar margen para orientación y posibles ajustes de puesta en servicio. Un anuncio de reapertura no permite afirmar antes de tiempo que no habrá incidencia técnica. Si TMB comunica un cambio, esa información operativa prevalece sobre la fecha prevista.

Qué comprobar el 31 de agosto

La referencia es el inicio del servicio a las cinco. Aplicación, web, megafonía y personal de estación indicarán acceso, enlace y ascensores disponibles. Las personas que solo atraviesen el intercambiador deben seguir la señalización interior y no dar por hecho el itinerario anterior a las obras.

Esta previa no presenta como ocurrido lo que todavía estaba programado al redactarse. Explica las actuaciones completadas y aquellas que continuarán. La comprobación definitiva llegará con la apertura efectiva, el funcionamiento del pasillo y la información de accesibilidad publicada durante la jornada.

El coste de 8,6 millones corresponde a la primera fase y no debe dividirse entre andenes o rampas sin un desglose oficial. Tampoco permite fijar la fecha de los ascensores que siguen en obra. Mantener visibles esas diferencias evita que una persona planifique un trayecto accesible basándose en una adaptación todavía parcial.

La estación une dos líneas con patrones de demanda distintos. Recuperar el pasillo reducirá recorridos exteriores, pero será necesario observar colas y orientación en las primeras horas. Cualquier incidencia se contará después de que ocurra y con fuente operativa, nunca como resultado anticipado.