
Las obras para transformar el Pavelló 2 de Fira de Barcelona en el futuro Poliesportiu Municipal del Poble-sec ya están en marcha. La primera fase adecuará 3.450 metros cuadrados del interior del recinto para crear dos pistas polideportivas y los espacios básicos necesarios para que el equipamiento pueda funcionar. El calendario difundido sitúa el final de esta etapa en la primavera de 2027 y su presupuesto ronda los tres millones de euros.
La intervención responde a una demanda prolongada de las entidades deportivas y del vecindario del Poble-sec. También prepara el traslado de los cinco clubes que actualmente entrenan en el Pavelló d’Itàlia, edificio cuyo derribo está previsto. El proyecto busca mantener la continuidad de esa actividad mientras avanza la transformación del recinto ferial de Montjuïc.
Dos pistas para cuatro modalidades
La pieza central de la primera fase serán dos pistas polideportivas de tipo PAV-2, diseñadas conforme a los criterios del Consell Català de l’Esport. Tendrán marcajes reglamentarios y equipamiento para practicar balonmano, baloncesto, fútbol sala y voleibol. La previsión es que sirvan tanto para entrenamientos como para competiciones y otros acontecimientos deportivos.
La adecuación no se limita a colocar pavimento y canastas. El proyecto incorpora un vestíbulo de acceso, dos almacenes vinculados a las pistas, una enfermería compartida, un espacio de limpieza, cuatro aseos y una nueva escalera interior. También se protegerá frente al fuego la estructura metálica de la cubierta y se construirá un núcleo central para alojar servicios del equipamiento. Las pistas se terminarán con parqué deportivo de madera.
Ese alcance permite distinguir entre lo que podrá ofrecer la instalación al acabar la primera etapa y lo que llegará después. Las dos pistas y sus dependencias básicas harán posible iniciar la actividad, pero el polideportivo no estará entonces completado en todos sus componentes previstos.
Gradas y vestuarios llegarán después
Una segunda fase añadirá vestuarios para los deportistas, gradas y otros espacios complementarios. La información publicada no fija todavía una fecha de terminación para esa etapa posterior. Sí señala que los trabajos se plantean de manera compatible con la actividad deportiva que ya se programe en el nuevo recinto.
Esta secuencia busca reducir el tiempo durante el cual las entidades carecerían de una alternativa al Pavelló d’Itàlia. El convenio de cesión de uso firmado con el Ayuntamiento mantiene el acceso de los clubes a ese pabellón hasta que el nuevo equipamiento esté preparado. Por tanto, el inicio de las obras no implica un traslado inmediato ni el cierre automático de la instalación actual.
Los cinco clubes citados son el CB Sant Antoni-Poble-sec, la APA Poble-sec, el PalmaSec, el Terra Negra y el Joves Units del Poble-sec. Sus actividades abarcan varias de las modalidades que admitirán las nuevas pistas. La concentración en un espacio estable debe facilitar la programación de entrenamientos y encuentros, aunque la capacidad efectiva dependerá de los horarios y de la gestión que se establezca cuando se acerque la apertura.
Reutilizar una arquitectura existente
El nuevo polideportivo se integra en la transformación de Fira de Montjuïc. En lugar de levantar de cero un edificio deportivo, el proyecto aprovecha la estructura del Pavelló 2 y adapta su interior. Esta decisión permite dar un nuevo uso a una arquitectura existente y se presenta también como una contribución a la descarbonización.
La reutilización, sin embargo, exige intervenciones específicas para que un pabellón ferial pueda funcionar como instalación deportiva cotidiana. El tratamiento contra incendios de la cubierta, la nueva distribución de servicios, los almacenes y la enfermería forman parte de esa conversión. El parqué y los elementos reglamentarios completarán la adaptación de las superficies de juego.
Para el Poble-sec, el valor del proyecto no reside solo en sumar metros cuadrados deportivos a la ciudad. La principal consecuencia práctica es ofrecer una solución de proximidad a clubes que llevan años reclamando instalaciones estables. El equipamiento quedará además conectado a la actividad de Sants-Montjuïc y a la renovación más amplia del recinto ferial.
Qué puede esperarse hasta 2027
Durante los próximos meses, el avance visible corresponderá a la primera fase. El hito relevante será que las dos pistas, sus accesos y los servicios imprescindibles estén listos en la primavera de 2027. Hasta entonces, la actividad de los clubes seguirá vinculada al Pavelló d’Itàlia según el convenio vigente.
La futura apertura no debe confundirse con la culminación total del proyecto. Los vestuarios definitivos, las gradas y otros espacios complementarios pertenecen a la segunda fase. Esa diferencia es importante para valorar tanto el calendario como las prestaciones iniciales del recinto.
Tampoco se ha anunciado todavía una programación concreta de horarios, competiciones o reservas para el público. Esos detalles operativos deberán comunicarse más adelante por los responsables municipales. Lo confirmado ahora es el comienzo de una obra de aproximadamente tres millones de euros sobre 3.450 metros cuadrados, con dos pistas para cuatro deportes y una primera meta temporal situada en la primavera de 2027.
La transformación del Pavelló 2 abre así una transición entre dos equipamientos: el Pavelló d’Itàlia, que continúa acogiendo a los clubes, y el nuevo polideportivo, que deberá asumir esa actividad antes del derribo previsto del primero. El éxito del cambio dependerá de que las fases se coordinen sin interrumpir entrenamientos y de que los espacios complementarios se incorporen después sin impedir el uso de las pistas.