El incendio de un vehículo de transporte urbano se propagó a una zona forestal de Tordera el 5 de septiembre de 2026, afectó aproximadamente una hectárea y obligó a confinar preventivamente las urbanizaciones de Can Camps y Roca-Rossa. El fuego quedó controlado antes de las 13.00 horas de esa fecha y el confinamiento fue levantado mediante un nuevo aviso de Protección Civil.

El aviso al 112 llegó a las 10.24 horas del 5 de septiembre de 2026. El vehículo ardía en el camino que comunica Can Camps y Roca-Rossa, en un entorno con masa forestal y viviendas próximas. Las llamas saltaron desde el autobús a la vegetación, lo que transformó un incidente localizado en una emergencia forestal con riesgo de propagación.

Según el Ayuntamiento de Tordera, en el vehículo viajaban la conductora, un acompañante de la empresa y un pasajero, y ninguno resultó herido. Por su parte, Europa Press informó de que el Sistema d’Emergències Mèdiques atendió a una mujer por inhalación leve de humo. Esa información no detalla su relación con el autobús, por lo que ambos balances deben conservar su atribución.

Durante el incendio, la prioridad inicial de los equipos fue impedir que el fuego alcanzara las casas cercanas. Algunas viviendas fueron desalojadas de forma preventiva y el CECAT ordenó el confinamiento de Can Camps y Roca-Rossa para reducir la exposición al humo. La carretera de acceso quedó cortada con el objetivo de facilitar la entrada y la maniobra de los vehículos de emergencia.

Protección Civil envió a las 11.12 horas un mensaje Es-Alert a los teléfonos de la zona para pedir a los vecinos que permanecieran en el interior y cerraran puertas y ventanas. El Ayuntamiento de Tordera situó el levantamiento del confinamiento a las 13.10. Entre el Es-Alert de las 11.12 y el levantamiento del confinamiento a las 13.10 transcurrieron 118 minutos, una hora y 58 minutos.

En la intervención se desplegaron recursos terrestres y aéreos. El Ayuntamiento confirmó la participación de Bombers y dos helicópteros, junto con la Policía Local, los Mossos d’Esquadra, la ADF de Tordera y el SEM. Después de dar el incendio por controlado, los medios aéreos regresaron a base y se mantuvieron doce dotaciones terrestres sobre el terreno, según informó Europa Press.

Después del control del incendio, el fuego había llegado a zonas exteriores de algunas propiedades, pero no había afectado a las edificaciones. El trabajo de extinción se apoyó en caminos y pistas forestales para contener el avance. Las tareas se concentraron entonces en remojar el perímetro y vigilar posibles puntos calientes, una fase necesaria para impedir reactivaciones bajo temperaturas elevadas y vegetación seca.

El balance municipal estimó en torno a una hectárea la superficie afectada. La cifra era aproximada y podía ajustarse con una medición posterior, por lo que no debe leerse como un perímetro definitivo. Aun así, permite dimensionar un incendio que quedó limitado gracias a la respuesta rápida, pese a su proximidad a dos urbanizaciones.

Según la información trasladada por la empresa al Ayuntamiento, el vehículo implicado era un modelo nuevo, híbrido y con tecnología GLP, con la documentación y las revisiones preceptivas al día. Las causas concretas del incendio seguían sin determinarse en el balance oficial. Ni el tipo de propulsión ni el estado administrativo permiten atribuir por sí solos el origen del fuego.

El balance municipal señaló que los tres ocupantes habían salido ilesos. La atención leve por humo muestra, sin embargo, por qué se activó el confinamiento incluso cuando algunas llamas quedaban alejadas de las viviendas. En incendios próximos a zonas habitadas, el humo puede generar una exposición relevante aunque el frente no alcance los edificios.

El episodio se produjo durante una jornada de calor excepcional y peligro forestal elevado en Catalunya. Ese contexto aumentaba la posibilidad de que un foco originado en un vehículo se extendiera con rapidez a la vegetación. El confinamiento, el corte de accesos y el empleo inicial de medios aéreos respondieron a esa combinación de proximidad residencial y condiciones ambientales adversas.

La secuencia quedó resuelta en menos de tres horas desde el primer aviso hasta el levantamiento del confinamiento, aunque los trabajos de remate continuaron. Primero se protegió a los ocupantes y a las viviendas, después se frenó la propagación y finalmente se mantuvieron dotaciones para enfriar la zona. El orden permite entender que “controlado” no significa que todos los equipos abandonen inmediatamente el lugar.

El incendio de Tordera dejó una hectárea aproximada de vegetación afectada, una mujer atendida de carácter leve y ninguna lesión entre quienes viajaban en el autobús. Can Camps y Roca-Rossa recuperaron la normalidad tras el aviso de desconfinamiento, mientras los Bombers conservaron presencia preventiva. La causa quedó pendiente de investigación y no se atribuyó oficialmente a ningún fallo concreto.