L’Hospitalet acogerá el 8 y el 9 de septiembre la primera edición de Battery & Energy Storage Tech Europe, una feria profesional dedicada a las baterías y al almacenamiento energético. Fira de Barcelona prevé reunir en el recinto Gran Via a más de 100 empresas, instituciones y asociaciones, junto con más de 70 expertos.

La cita se instalará en el pabellón 2 del recinto, con acceso por la entrada Este de la calle de la Botànica, 60. El horario anunciado para visitantes es de 9.00 a 18.00 tanto el martes como el miércoles. La ubicación sitúa el debate industrial en uno de los principales espacios feriales del área metropolitana y facilita la llegada mediante transporte público desde Barcelona y otros municipios.

Battery & Energy Storage Tech Europe nace como punto de encuentro para fabricantes, proveedores tecnológicos, centros de investigación, inversores y responsables de proyectos energéticos. El programa abordará el almacenamiento estacionario, la fabricación y los materiales, la gestión de baterías, el reciclaje y la segunda vida, las nuevas químicas, la regulación y las vías de financiación. También prestará atención a aplicaciones en sectores como el ferrocarril, la aviación y el ámbito aeroespacial.

La participación de más de un centenar de entidades ofrece una fotografía amplia de una cadena de valor que ya no se limita al automóvil eléctrico. Las baterías son una pieza central para integrar generación renovable, estabilizar redes, electrificar procesos industriales y reducir emisiones en transportes difíciles de descarbonizar. El encuentro permitirá observar cómo convergen empresas de componentes, desarrolladores de sistemas, laboratorios y usuarios finales.

Fira de Barcelona sitúa el valor de la industria europea de baterías cerca de los 58.000 millones de euros. La cifra ayuda a dimensionar el interés económico de un sector sometido a una competencia internacional intensa y a una rápida evolución tecnológica. Para Catalunya, donde coinciden industria, investigación aplicada y proyectos de movilidad, la feria supone una plataforma para presentar capacidades y buscar alianzas sin salir del área metropolitana.

El almacenamiento mediante sistemas BESS ocupará una parte relevante de las sesiones. Estas instalaciones agrupan baterías a escala suficiente para guardar electricidad y entregarla cuando la demanda o la red lo requieren. Su despliegue abre oportunidades, pero también plantea preguntas sobre seguridad, conexión, durabilidad, coste y modelo de negocio. La agenda combina por ello contenidos tecnológicos con regulación y financiación.

Otro bloque se centrará en el ciclo de vida de las baterías. Recuperar materiales, diseñar componentes reparables y encontrar usos de segunda vida son cuestiones decisivas para reducir dependencia exterior y residuos. La discusión no consiste solo en mejorar la capacidad de una celda: incluye cómo se fabrica, cómo se supervisa durante su uso y qué ocurre cuando deja de cumplir las exigencias de su aplicación original.

La feria contará con el respaldo de la Batteries European Partnership Association, que representa a actores de la investigación y la industria vinculados a la cadena europea de baterías. Su participación conecta el programa local con las prioridades continentales de innovación, fabricación, gestión y reciclaje. La presencia de asociaciones especializadas amplía además el espacio de relación más allá de los expositores comerciales.

La organización presenta la cita como un foro para más de 2.000 profesionales. Esa previsión corresponde a asistentes, mientras que las cifras de más de 100 entidades participantes y más de 70 ponentes describen colectivos distintos y no deben sumarse entre sí. La distinción resulta importante para interpretar el tamaño de una primera edición sin confundir empresas, expertos y visitantes.

Para las compañías del entorno de Barcelona, las dos jornadas pueden servir para comparar proveedores, conocer soluciones de control térmico y electrónico o explorar proyectos de almacenamiento. Los centros tecnológicos y universidades encontrarán un escaparate para trasladar resultados de investigación a aplicaciones industriales. Para administraciones y promotores, el interés estará en entender el marco normativo y las condiciones necesarias para desplegar instalaciones con garantías.

El programa llega en un momento en que el almacenamiento ha pasado de ser una posibilidad futura a convertirse en una infraestructura necesaria. La expansión de la energía solar y eólica aumenta la necesidad de desplazar electricidad entre las horas de producción y consumo. Al mismo tiempo, los fabricantes buscan baterías más seguras, duraderas y fáciles de reciclar, con cadenas de suministro menos vulnerables.

El carácter profesional de la feria obliga a planificar la visita. Las puertas abrirán a las 9.00, y el recinto anunciado es el pabellón 2 de Gran Via, no el recinto de Montjuïc. Quienes tengan previsto acudir deberán comprobar previamente las condiciones de acreditación, la agenda de conferencias y cualquier actualización publicada por la organización. El acceso Este por la calle de la Botànica es la referencia comunicada para ambas jornadas.

La primera edición servirá también para medir la capacidad de Barcelona y L’Hospitalet de consolidar una cita especializada en un calendario ferial muy competitivo. La concentración de más de 100 entidades y más de 70 expertos ofrece una base relevante, pero el valor real dependerá de la calidad de los intercambios y de la continuidad que logre el proyecto. Durante dos días, Gran Via será un observatorio de las decisiones tecnológicas, industriales y financieras que marcarán el futuro inmediato del almacenamiento energético.