El Área Metropolitana de Barcelona (AMB) ha aprobado la clasificación de las seis ofertas que compiten por gestionar el abastecimiento de agua potable en ocho municipios. La mejor puntuada es la de Sociedad General de Aguas de Barcelona, SAU, empresa del grupo Veolia. El paso deja a esta propuesta en primer lugar, pero el contrato todavía no está adjudicado: el organismo debe comprobar la solvencia técnica y económica de la compañía y volver a someter la propuesta al Consejo Metropolitano.

El servicio afecta a Cervelló, Corbera de Llobregat, Molins de Rei, la Palma de Cervelló, Ripollet, Sant Andreu de la Barca, Sant Cugat del Vallès y Tiana. Para sus vecinos, el resultado futuro determinará quién opera una infraestructura cotidiana que incluye el suministro a los hogares. La decisión comunicada el 29 de septiembre se limita a ordenar las candidaturas tras la evaluación prevista en los pliegos. No implica que el nuevo operador haya tomado ya el control de las redes ni anuncia un cambio inmediato en las facturas o en las condiciones del servicio.

La propuesta mejor clasificada aún debe acreditar su solvencia

El Consejo Metropolitano ha dado por concluida la comparación técnica y económica de las seis propuestas presentadas. Sociedad General de Aguas de Barcelona obtuvo la puntuación más alta en los criterios técnicos, con 49 puntos, y también quedó primera en la valoración de los criterios automáticos, que incluía la oferta económica y otros aspectos del servicio. El AMB no describe este acuerdo como la adjudicación definitiva.

La siguiente actuación corresponde al propio organismo metropolitano, que requerirá a la empresa los documentos necesarios para acreditar la solvencia técnica y económica exigida en el concurso. Una vez recibida y comprobada esa documentación, y si cumple las condiciones de los pliegos, la propuesta de adjudicación definitiva deberá volver al Consejo Metropolitano para su consideración. Hasta entonces, Aigües de Barcelona ocupa el primer puesto de la clasificación, no el de adjudicataria definitiva.

La diferencia importa porque todavía queda una fase formal entre la evaluación de las ofertas y la decisión que concede el contrato. En esa revisión deben confirmarse requisitos de capacidad que el procedimiento establece para la compañía seleccionada. El acuerdo del 29 de septiembre tampoco cambia por sí solo el operador que presta el servicio en cada municipio.

Qué municipios están incluidos y qué duración prevé el concurso

El concurso agrupa el abastecimiento en ocho localidades de distintas comarcas metropolitanas. Cervelló, Corbera de Llobregat y la Palma de Cervelló forman parte del Baix Llobregat, igual que Molins de Rei y Sant Andreu de la Barca. Ripollet y Sant Cugat del Vallès están en el Vallès Occidental, mientras que Tiana se sitúa en el Maresme. La lista permite delimitar el alcance territorial del contrato: no incluye la ciudad de Barcelona ni los otros municipios del área metropolitana.

El modelo aprobado en los pliegos es una concesión de servicios por 25 años. La gestión se plantea de forma conjunta para las ocho localidades, aunque el AMB prevé que cada municipio mantenga planes de inversión y tarifas diferenciados de acuerdo con sus características y necesidades. Por eso, la agrupación administrativa no significa que todos los hogares vayan a tener una misma tarifa ni que las obras se distribuyan de manera idéntica. Las condiciones concretas dependerán de la planificación y de las obligaciones fijadas para cada localidad.

La licitación se enmarca en el cumplimiento de una sentencia del Tribunal Superior de Justicia de Cataluña de octubre de 2020. Según el AMB, aquella resolución reconoció su competencia para determinar el modelo y los mecanismos de gestión del ciclo del agua. El organismo afirma que el nuevo contrato busca atender necesidades de la red, modernizar infraestructuras y reforzar las garantías del suministro. Esos objetivos describen la finalidad del concurso, no resultados ya alcanzados.

Seis propuestas y tres ofertas que necesitaron justificación

Además de Sociedad General de Aguas de Barcelona, presentaron ofertas cinco competidores: una unión temporal encabezada por Sociedad de Fomento Agrícola Castellonense junto con GS Inima Environment y Calaf Constructora; otra formada por Gestión y Técnicas del Agua y SAUR; una propuesta de FCC Aqualia con Aguas de Valencia; Sacyr Agua; y una unión de Indaqua Gestión del Agua con Hidrogestión. El AMB indica que sus equipos técnicos evaluaron las seis candidaturas durante cerca de cuatro meses, conforme a los criterios publicados.

Tres ofertas económicas quedaron inicialmente dentro de los supuestos que los pliegos identifican como valores anormalmente bajos. El procedimiento exigía pedir a sus responsables una justificación específica antes de decidir si podían seguir en el concurso. El AMB informa de que examinó las explicaciones aportadas y consideró justificadas las tres propuestas, que por ello permanecieron admitidas. No se trata de una conclusión de que las ofertas fueran temerarias: la revisión terminó con su aceptación dentro del procedimiento.

La candidatura de Sociedad General de Aguas de Barcelona fue la primera tanto en la evaluación técnica como en los criterios automáticos. La clasificación recoge el resultado de esa comparación, pero no elimina las comprobaciones restantes ni permite anticipar si habrá recursos o incidencias durante la tramitación. El proceso continuará con la acreditación de solvencia y con la posterior deliberación del Consejo Metropolitano si la documentación resulta conforme.

Qué pueden seguir ahora los vecinos

El dato inmediato para los ocho municipios es el estado administrativo del concurso. El AMB publicará o tramitará la documentación siguiente dentro del procedimiento y deberá adoptar un acuerdo posterior antes de que pueda darse por definitiva la adjudicación. Los vecinos pueden distinguir así entre tres momentos: la clasificación ya aprobada, la comprobación de solvencia que viene ahora y la decisión definitiva aún pendiente.

También conviene separar el alcance metropolitano de la prestación local. La concesión agrupa el contrato, mientras que el diseño anunciado mantiene planes de inversión y tarifas propios para cada municipio. En consecuencia, la posición de una empresa en la clasificación no basta para saber qué obra se hará en una calle concreta, cuándo comenzará una intervención o cuánto pagará cada hogar. Esos detalles deberán constar en la resolución final y en la planificación municipal correspondiente.

La evaluación cierra una etapa larga de análisis de propuestas, iniciada con seis candidaturas y con revisiones específicas de tres ofertas económicas. Ahora el expediente se concentra en acreditar los requisitos de la empresa que encabeza la lista. La decisión final tendrá que confirmar si esa oferta puede hacerse cargo del servicio dentro de las condiciones del concurso y del marco de competencias metropolitano.